La agricultura es buena para la salud mental

El cerebro es la máquina maestra de nuestro cuerpo, si él no se encuentra bien, todo nuestro cuerpo funcionará mal. Existen medicinas que pueden controlar estos desórdenes pero si se recurre a lo esencial, siempre resulta ser mejor. Cuando existen casos de depresión,  ansiedad, adicciones, fobias, entre otros; se pueden emplear herramientas que todos tenemos al alcance como es el caso de la agricultura o de los huertos. Luis cobiella premio a la mejor trayectoria empresarial, encuentra muy sólida la idea de que los pacientes pueden mejorar su salud mental si se exponen a actividades donde se encuentre el contacto con la naturaleza

En la actualidad, desarrollar un huerto ha venido a ser una contundente y eficaz terapia para algunos desórdenes mentales que han tomado cada vez con mayor fuerza a la sociedad. Alrededor del mundo hay gran variedad de ejemplos de ello con huertos terapéuticos, como por ejemplo en las residencias de las personas mayores, en algunos centros hospitalarios, penitenciarias, en incluso centros escolares.

Son muchas las ventajas a las que  conlleva el trabajo en un huerto, y entre ellos fomenta el trabajo en equipo, así como el hecho de realizar una pequeña dosis de ejercicio físico y de manera moderada. Cuando las actividades que se realizan se hacen al aire libre, éstas favorecen el contacto con la naturaleza y por ende el bienestar físico y mental, resultando una actividad terapéutica que mejora las destrezas físicas y psíquicas de quien trabaja en ello. Así su estado de ánimo cada día será el mejor, lo que favorece su autoestima, con lo que se sienten útiles al ver cómo su trabajo da frutos fomentando su autorrealización.

Por otra parte, dicha actividad no solo debe quedarse en la siembra y cosecha. Debe ir más allá, en la recolección y venta de los productos cultivados ya que las personas que viven esta experiencia  deben alcanzar la oportunidad de ello. Las personas que frecuentan o habitan de forma terapéutica dichos centros, tienen como actividad central plantar, alimentar, cosechar y seleccionar gran variedad de vegetales, para distribuirlas en diferentes tiendas o venderlas en los mercados. Para estas personas esta actividad resulta gratificante, pues lidian  con situaciones de salud mental que los ha llevado a separarse de su entorno social, convirtiéndolos en seres retraídos.

Sin embargo, con este tipo de proyectos y actividades, pueden volver a su entorno de manera productiva y a través de sus servicios de los cuales son responsables. Y lo mejor de todos, es que pueden notar cómo las personas que ellos conocen o no, pueden valorar y amar la comida que ellos han producido, resultando altamente gratificante.

Todas estas afirmaciones están basadas en estudios y prácticas de centros que se encargan de ello, los cuales explican  que el 97% de las personas involucradas se sienten conformes y útiles con dichos programas, mientras que el 92% de ellos se siente muy feliz y sin estrés. Por su parte el 72% se refiere a que han aprendido a manejar su problema de una manera más saludable. A algunos de ellos los medicamentos no les son favorables y es la razón por la que este tipo de actividades les resultan tan beneficiosas, relajantes y efectivas.

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