Diferencias entre la agricultura sostenible y la agricultura ecológica

La agricultura se ha hecho presente en la sociedad desde hace más de 10.000 años, evolucionando de forma considerable en los últimos años, ofreciéndonos una variedad de técnicas y demás que nos permiten tener alimentos sanos de forma segura. Hoy en día es de vital importancia para muchas personas conocer el origen de sus alimentos, asegurando que todo es libre de pesticidas y demás elementos químicos que pueden afectar al organismo.

Para las familias es importante conocer los alimentos con selenio, diferentes vitaminas y minerales con el objetivo de crear las comidas más completas para todos, optimizando el desarrollo y mantenimiento de la salud, especialmente en los pequeños. Actualmente muchos medios de comunicación promocionan los productos ecológicos, presentándose a sí mismos como instituciones que respetan el medio ambiente, buscando mejorar el sector agrícola con la práctica de una agricultura sostenible y moderna. No es lo mismo la agricultura sostenible a la ecológica.

La agricultura sostenible y ecológica son conceptos que nacieron entre 1940 y 1970, como respuesta al incremento en la productividad ecológica, también conocida como revolución verde y es cuando los científicos e investigadores, preocupados por los numerosos problemas socioeconómicos y ambientales por esta agricultura intensiva, donde se utilizaban insumos químicos y recursos hídricos que despertaron el alarme. Crecía la población de forma rápida y se tenía una menor superficie de área cultivada por persona. Por todas estas problemáticas se definió a la agricultura sostenible como la que cubre las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las próximas generaciones.

Dentro de los objetivos de esta práctica se buscan mejorar numerosos aspectos de la agricultura tradicional como lo es la competitividad entre productores, así como aportar una mayor eficiencia al proceso, optimizando los recursos naturales, reduciendo la emisión de gases de efecto invernaderos y otros residuos, al mismo tiempo que se combaten los distintos problemas en los cultivos como plagas, temperaturas, enfermedades, etc. Por otro lado, al hacer referencia a la agricultura ecológica estamos hablando de una técnica que busca preservar el medio ambiente, manteniendo la fertilidad del suelo y proporcionar alimentos que mantengan sus propiedades naturales.

En este caso se utilizan recursos in situ, excluyendo el uso de productos químicos como fertilizantes, antibióticos, plaguicidas, y donde se prohíbe el uso de organismos modificados genéticamente. Está modalidad comienza a ser regulada a nivel europeo en 1991. Para que un producto sea considerado ecológico, es necesario una certificación por parte de las empresas con etiquetas ecológicas que faciliten el reconocimiento de estos productos.

Se puede coincidir en que la esencia de la agricultura sostenible es similar a la de agricultura ecológica, pero la sostenible aprueba la utilización de fertilizantes y fitosanitarios con productos de origen natural, mientras que en la ecológica solo se permite el uso de fertilizantes y fitosanitarios sintéticos, al mismo tiempo que se exige un certificado del producto que proviene de la agricultura ecológica. En la sostenible se estudia la aceptación social para un sistema que perdura en el tiempo.

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